Vela铆! Voici! | Afonso Becerra

Teatro amador. Drama y actualidad

El s谩bado 23 de octubre de 2021 fui invitado a participar en el I Congreso de Teatro Amateur de Galicia, organizado por la Diputaci贸n de A Coru帽a y la Federaci贸n de Teatro Amador AMATEGA.聽Para mi conferencia les propuse repasar las bases de lo que implica hacer teatro aqu铆 y ahora, carencias y posibilidades. Traduzco, a continuaci贸n, la primera parte de mi ponencia, en la que abordo cuestiones relativas al teatro dram谩tico.聽Dejo, por causa de la extensi贸n, para el pr贸ximo art铆culo, una segunda parte sobre las dramaturgias colaborativas posdram谩ticas.聽Antes de nada, aclarar que, en portugu茅s y en gallego, al teatro amateur le llamamos teatro amador.

Cada 茅poca genera unas condiciones en base a la situaci贸n de la actualidad, siempre cambiante. El teatro no solo refleja esas realidades cambiantes, sino que puede incluso crear otras que abran caminos.

Las cuestiones relativas a las est茅ticas y a las diferentes concepciones dramat煤rgicas son llaves de acceso a una necesaria renovaci贸n y a la tensi贸n productiva que 茅sta puede generar respecto a las convenciones m谩s tradicionales del teatro.

El teatro amador cumple, quiz谩s, una funci贸n social m谩s que art铆stica. Sin embargo, cada cierto tiempo ser铆a necesario reflexionar y revisar esa funci贸n en relaci贸n al contexto cambiante, a la actualidad, pero tambi茅n respecto a las cuestiones est茅ticas y a las concepciones dramat煤rgicas.

驴De la crisis econ贸mica de 2010 a la crisis sanitaria de 2020 d贸nde se sit煤a el fen贸meno del teatro amador?

Del amor al teatro al teatro amador.

Parece un juego de palabras, pero en esa f贸rmula radica una de las claves fundamentales. El teatro es una pr谩ctica art铆stica con una milenaria tradici贸n, seg煤n la cual las personas se juntan para presentar y representar los conflictos fundamentales de la existencia.

Esta reuni贸n crea comunidad, refuerza los lazos comunitarios y, al mismo tiempo, a trav茅s del juego del teatro, sirve para ordenar lo que nos pasa, sobre todo aquellos sucesos cr铆ticos que nos inquietan o nos perturban.

En la ceremonia, en el rito teatral, intentamos darle un sentido a los sucesos de la vida, a trav茅s de la m铆mesis o sublimaci贸n art铆stica.

En la ceremonia, en el rito teatral intentamos, de un modo l煤dico, comprender las complejidades de las relaciones humanas. Por eso, muchas veces escuchamos que el teatro es una especie de laboratorio en el que se practica un an谩lisis activo sobre la esencia de lo humano.

La esencia de lo humano radica, b谩sicamente, en las relaciones y compromisos que necesitamos para estar bien: las relaciones familiares; las relaciones afectivas, de amistad o de pareja; las relaciones laborales, los negocios; las relaciones acad茅micas y las que giran en torno al intercambio de conocimiento; etc.

Hay un repertorio de relaciones, en las cuales debemos adoptar unos roles determinados para que 茅stas funcionen. Por ejemplo, en las relaciones familiares, el rol de la madre en interacci贸n con el rol del hijo y viceversa; en las relaciones afectivas o de pareja, los roles de amantes, de novios, de matrimonio; en las relaciones laborales, el rol de jefa en interacci贸n con el rol del empleado; en las relaciones acad茅micas, el rol de la profesora en interacci贸n con el rol del alumno, etc.

Los roles son esos comportamientos en relaci贸n. Y toda relaci贸n, como meollo de lo humano, tambi茅n es el meollo del drama, porque implica un conflicto que, como tal, genera situaciones de desequilibrio o inestabilidad, que necesitan ser resueltas a trav茅s de la acci贸n.

Cuando hay relaci贸n no tarda en haber tambi茅n alg煤n conflicto, de mayor o menor calado. Y cuando hay conflicto la situaci贸n se llena de tensi贸n dram谩tica.

El conflicto es un desequilibrio y todo desequilibrio implica movimiento, acci贸n. Es imposible que un desequilibrio d茅 una situaci贸n est谩tica o inm贸vil. Si hay relaci贸n, antes o despu茅s, habr谩 alg煤n tipo de conflicto. Y si hay conflicto habr谩 movimiento y acci贸n para intentar resolverlo.

A grandes trazos esta viene a ser la f贸rmula del teatro dram谩tico.

Como bien sab茅is, drama es una palabra que heredamos de los griegos y que significa acci贸n. Por tanto, el arte dram谩tico viene siendo el arte de la acci贸n.

Hago esta explicaci贸n de las bases del teatro dram谩tico, como m铆mesis de la vida, en la cual se produce un an谩lisis activo y una comprensi贸n emocionante de lo que es el ser humano, para que repasemos, aqu铆, una de las causas fundamentales de que el teatro resulte un bien imprescindible en cualquier sociedad humana.

Nunca debemos olvidar las bases de aquello en lo que estamos ocup谩ndonos.

Seg煤n estas bases, que justifican el nacimiento y la existencia del teatro en todas las culturas del planeta, el amor al teatro es el amor a la humanidad. Ya s茅 que resulta un poco grandilocuente. Voy a intentar explicarlo mejor.

El amor al teatro, en buena l贸gica, es el amor al conocimiento sobre aquellos mecanismos y algoritmos que nos constituyen como seres humanos. Por tanto, el amor al teatro es de naturaleza humanista e incluso filos贸fica.

Lo es porque el buen teatro, me voy a atrever a decirlo, es aquel que intenta explorar y comprender los aspectos que nos hacen ser lo que somos. Y, adem谩s, esto lo realiza a trav茅s de un oficio y de un artificio sublimador que, incluso abordando asuntos terribles o lamentables, consigue dar placer y alcanzar una cierta transcendencia y superaci贸n a trav茅s de la catarsis.

La catarsis es ese mecanismo que, por medio de la identificaci贸n afectiva y de la empat铆a, respecto a los personajes y a los sucesos, nos hace vivir a nosotras/os, como p煤blico, esa misma situaci贸n, esa misma experiencia que estamos presenciando, pero de una manera sublimada, o sea, sin que haya un peligro real para nuestra integridad personal o comunitaria.

De este modo, como si de una vacuna se tratase, el teatro inocula en nosotras/os experiencias vitales importantes, que nos ayudan a comprender afectivamente situaciones l铆mite, desde la salvaguarda.

De esa manera las personas que participan de la asamblea teatral, tanto el equipo art铆stico (actrices, actores, dramaturgas, directoras, etc.), como las espectadoras y espectadores, salen mejor preparadas para afrontar en el futuro situaciones similares en su propia vida.

Velah铆 la parte medicinal y curativa del teatro, para espantar miedos, para sanar heridas, para reconciliarnos con nosotros mismos y con los dem谩s. Para prepararnos de cara a situaciones cr铆ticas.

Todo esto acontece con el teatro dram谩tico que juega con la m铆mesis de la realidad. Ese teatro que representa personajes e historias, que vienen a ser una especie de espejo o de lente amplificada sobre algunos asuntos relevantes. Ese teatro que juega dentro de la convenci贸n de la ficci贸n realista y de los par谩metros de la verosimilitud. El teatro que crea ilusi贸n de realidad.

Lo veros铆mil es aquello que podemos reconocer y aceptar como verdadero, como algo plausible, como algo posible. Es aquello que, siendo una ficci贸n representada en un escenario, aceptamos como si fuese algo real y verdadero.

La palabra 鈥渧eros铆mil鈥, de hecho, se compone de 鈥渧ero鈥, verdad, y 鈥渟铆mil鈥, semejante. Por tanto, se trata de aquello que parece verdad. No se trata de que sea verdad, sino de que lo parezca. Quiz谩s porque la verdad no es una sola. O quiz谩s porque la verdad, en realidad, no es m谩s que una apariencia o una convenci贸n, un pacto, un acuerdo.

Pero, para nosotras/os, a grandes trazos, la verdad es aquello que nos acontece en la realidad, en nuestro d铆a a d铆a, en el devenir cotidiano. Por eso el concepto 鈥渧erdad鈥, de manera general, en la dramaturgia del drama, viene a equivaler al concepto 鈥渞ealidad鈥.

Y, aunque la realidad pueda ser inveros铆mil muchas veces, nosotras/os, a trav茅s del teatro dram谩tico, vamos a intentar ordenarla l贸gicamente, vamos a intentar justificarla y comprenderla, para representarla de un modo veros铆mil.

De este procedimiento de ordenar el caos vital, en una determinada representaci贸n, salen las po茅ticas realistas que, al representar la realidad, cualquier suceso o aspecto de la realidad, lo que hacen es ordenarla para dotarla de un sentido determinado y para conseguir una comprensi贸n afectiva de la misma.

Aunque realidades hay muchas 鈥損or lo menos tantas como miradas, porque la realidad es una interpretaci贸n de lo que nos pasa, de lo que pasa a nuestro alrededor鈥 el teatro dram谩tico compone un relato de la realidad, representa historias con personajes bajo una 贸ptica determinada. Y ese relato busca iluminar, dar a ver, aspectos que nos afectan y que nos importan.

Ahora bien, esos aspectos que nos afectan y que nos importan dependen de dos condiciones fundamentales: el tiempo y el espacio. O lo que es lo mismo: la 茅poca y el lugar.

Porque hacer teatro no es hacer que hacemos teatro, sino crear algo nuevo, aunque sea con un texto viejo.

Y para el acto de crear lo primero que hace falta es observaci贸n, escucha, porosidad, respecto al momento que estamos viviendo, como pueblo y como individuos, y tambi茅n respecto al ecosistema al que pertenecemos, en este caso Galicia.

As铆 pues, la 茅poca y el lugar, el contexto actual, son clave para crear teatro, para hacer teatro y no para hacer que hacemos teatro.

Vamos a pensar en un ejemplo controvertido. El m茅dico de su honra de Calder贸n de la Barca es una pieza del Barroco, escrita hacia 1637, en una 茅poca en la que el asunto de la honra, de los celos y de la fidelidad eran algo crucial, sobre todo en la clase aristocr谩tica y poderosa.

Aunque las obras de Calder贸n las consideremos cl谩sicos, deberemos analizar hasta qu茅 punto podemos representar ese texto hoy en d铆a, en las actuales circunstancias, para que resulte, efectivamente, teatro.

Y cuando digo teatro me refiero a todo lo antes expuesto sobre las bases de este arte. O sea, para que la representaci贸n de esa pieza, de hace casi 400 a帽os, resulte placentera, emocionante e iluminadora. Para que genere adhesi贸n afectiva, empat铆a y catarsis.

Despu茅s de la revoluci贸n feminista y de todas las luchas por la igualdad de derechos entre los g茅neros, entre las etnias, etc. Despu茅s de la revoluci贸n industrial y del capitalismo. Despu茅s de la 茅poca postmoderna. Despu茅s de la crisis econ贸mica de 2010. Despu茅s de la crisis sanitaria de 2020. 驴C贸mo puede leerse y representarse una pieza de hace casi cuatro siglos sobre la honra y los celos?

No hay ning煤n texto cl谩sico que pueda representarse sin hacerle una dramaturgia actualizadora. Es necesario revisar los personajes, la trama de sucesos de la pieza, el di谩logo, la extensi贸n, los temas, etc. para adaptarlos a los valores y a las inquietudes actuales.

Por tanto, sea en el teatro profesional, sea en el teatro amador, har谩 falta que alguien asuma la funci贸n de la dramaturgia. Alguien que conozca el oficio de la dramaturgia, que consiste, ni m谩s ni menos, que en la ingenier铆a de la acci贸n para un espect谩culo teatral.

Pero esta suele ser una de las asignaturas pendientes del teatro amador y hasta me atrever铆a a decir que del teatro profesional: la dramaturgia. Hay poco fomento y poca pr谩ctica de la dramaturgia, que es la base de cualquier espect谩culo.

Sin dramaturgia no hay espect谩culo.

Cuando las asociaciones o federaciones de teatro o de danza organizan cursos, talleres o debates, casi siempre comienzan la casa por el tejado sin darse cuenta. Les parece que para hacer teatro o para bailar lo principal es entrenarse y aprender interpretaci贸n, movimiento corporal, t茅cnica vocal, dicci贸n. O sea, aquellas disciplinas para subir a un escenario y actuar o interpretar personajes o para bailar, que tambi茅n es actuar. Una buena actriz cuando act煤a es como si danzase, con su gesto, con su movimiento, con su voz, con la acci贸n y el personaje que interprete. Y una buena bailarina es aquella que al bailar act煤a e interpreta, expresa.

Ahora bien, 驴qu茅 van a actuar o a bailar?

Hacemos cursos y talleres para aprender a interpretar, a movernos por el escenario, a proyectar la voz y hablar en p煤blico.

驴Pero qu茅 vamos a interpretar o qu茅 vamos a decir?

Eso que vamos a interpretar, eso que vamos a decir, eso que vamos a hacer es lo que dise帽a o compone la dramaturgia. La gran olvidada entre las destrezas o competencias b谩sicas necesarias para la creaci贸n teatral y danc铆stica. Porque sin dramaturgia no hay espect谩culo, no hay pieza, sea de teatro, sea de danza, sea de circo. Por citar solo tres modalidades esc茅nicas.

Muchas veces pensamos que una dramaturga o un dramaturgo es un escritor de obras de literatura dram谩tica y punto. Casi nadie se para a pensar que la dramaturgia es algo m谩s que eso.

Hay mucha gente que piensa que la dramaturgia consiste en escribir un texto teatral. Casi nadie piensa que, en el circo, en la danza contempor谩nea o en una pieza de pantomima, por ejemplo, tambi茅n hay dramaturgia. Por tanto, la dramaturgia es algo m谩s que escribir un texto.

De manera parecida, cuando escogemos un texto que no hemos compuesto nosotras/os, con la finalidad de llevarlo a los escenarios, tambi茅n deber铆amos pensar en el imprescindible puente dramat煤rgico entre ese texto, escrito en otro momento y quiz谩s en otro lugar, para acercarlo a nosotras/os. Si no atravesamos este puente, el de la adaptaci贸n, versi贸n o cirug铆a en la partitura de acciones de ese texto, que es la tarea de la dramaturgia, entonces dif铆cilmente llegaremos a crear algo nuevo sobre los escenarios. Y el teatro siempre es creaci贸n.

Cada vez que queremos hacer un espect谩culo deber铆amos no enga帽arnos y darnos cuenta de que hacer un espect谩culo implica crear algo nuevo, aunque, para eso, cojamos un texto viejo.

Coger un texto para representar no nos exime de hacerle una dramaturgia. O sea, de establecer un puente entre ese texto y el equipo art铆stico que lo va a jugar en el escenario. Pero tambi茅n entre ese texto y el p煤blico actual que lo va a jugar desde la platea. Porque necesitamos que el p煤blico actual conecte y participe en el juego que el espect谩culo que hacemos propone.

Entonces, si cogemos un texto escrito en otra 茅poca, en otro momento y en otro lugar, para otra compa帽铆a teatral, es l贸gico que debamos revisarlo y adaptarlo a las circunstancias de nuestra compa帽铆a, a las condiciones de producci贸n de las que disponemos, pero tambi茅n al lugar en el que estamos y al momento hist贸rico en el que nos encontramos.

De no ser as铆, el espect谩culo se quedar谩 en una especie de postal decorativa, tal vez, entretenida, quiz谩s, pero inocua.

Una buena parte del p煤blico, sobre todo las amistades y la familia, estar谩n contentos por vernos actuar y, movidos por la simpat铆a y el cari帽o, se alegrar谩n y aplaudir谩n. Pero aquella espectadora que no tiene nada que ver con la compa帽铆a teatral, que no es 鈥済rupi鈥, ni colega, ni amiga, ni familiar, se quedar谩 como estaba, saldr谩 del teatro igual que ha entrado.

El buen teatro, voy a volver a atreverme a decirlo, es aquel en el que acontece algo, no solo en el escenario sino tambi茅n en la platea. El buen teatro, sea profesional o amador, es aquel que nos proporciona una experiencia art铆stica compartida que nos afecta, que nos emociona, que nos entretiene, que nos mueve el pensamiento, que nos ilumina. El buen teatro es aquel que, pese a ser un arte ef铆mero, no se olvida. El buen teatro es aquel que produce alg煤n cambio en nosotras/os, tanto en quien integra el equipo art铆stico como en quienes integramos el p煤blico.

La dramaturgia, la ingenier铆a de la acci贸n, se ocupa no solo de crear la partitura de acciones de diversa 铆ndole para el espect谩culo, sino tambi茅n de analizar y calibrar la participaci贸n cognitivo-emocional del p煤blico.

La dramaturgia, igual que compone la partitura de acciones para el espect谩culo, tambi茅n elabora una hip贸tesis de recepci贸n. O sea, compone el juego teatral calibrando y teniendo en cuenta, todo el tiempo, el lugar que va a ocupar la espectadora y el espectador. Porque sin ellos no hay teatro.

As铆 pues, el amor al teatro est谩 tanto en quien hace teatro amador o se dedica profesionalmente, como en cualquier persona espectadora que va a participar, o sea, que va a hacer teatro participando desde la platea. Porque el acto teatral no existe si, como escribe Peter Brook en el incio de El espacio vac铆o, no hay alguien que mira.

Pero esa mirada no es cualquier mirada. La mirada de la espectadora y del espectador es la mirada desde un contexto determinado: una 茅poca y un lugar.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu direcci贸n de correo electr贸nico no ser谩 publicada. Los campos obligatorios est谩n marcados con *

Bot贸n volver arriba